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Castillo del Condestable Dávalos

El Castillo del Condestable Dávalos fue construido entre 1395 y 1423 por orden del Condestable D. Ruy López Dávalos. Posteriormente, perteneció a D. Álvaro de Luna y a su esposa Doña Juana de Pimentel, también conocida como “La Triste Condesa”.
Es de estilo gótico, y en el interior de la Torre del Homenaje se encuentra un museo que le trasportará a través de la historia. Podrá ver exposiciones y pasear alrededor del adarve donde verá magnificas vistas de la villa.
En el patio de armas se realizan numerosas actividades culturales y festivas.

Historia

El Condestable Dávalos consiguió la segregación de las aldeas del Valle del Tiétar del Alfoz de Ávila en 1393 y poco después, en 1395, alcanzó la gracia de que pasasen a engrosar sus señoríos. Como muestra de su poder, mandó edificar un castillo en la parte baja del pueblo para aprovechar la proximidad del río como elemento defensivo. Se levantó con el esfuerzo del pueblo, puesto que el vecindario del Valle contribuyó además de con sus tributos económicos, con su esfuerzo personal y con la aportación de sus caballerías y carretas.
La caída del poder del Condestable López Dávalos en 1423 permitió que el dominio señorial sobre el Valle del Tiétar se fragmentase y, en vez de ser de un solo señor, pasase a manos de varios. El señorío de Arenas recayó en el Conde de Benavente, Rodrigo Alonso de Pimentel. Siete años después, lo cede a su hija Juana de Pimentel como dote de boda al casarse con Álvaro de Luna, sobrino de Benedicto XIII.
En 1460 se celebra una boda muy novelesca en la capilla castrense a manos de María de Luna y Pimentel e Iñigo López de Mendoza. Unos meses después, este matrimonio propició el nacimiento de Don Diego Hurtado de Mendoza “el Grande”, mecenas del Renacimiento.
Fallecida Doña Juana, el castillo pasó a ser propiedad de los Duques del Infantado durante varios siglos. Fue cedido al Ayuntamiento de Arenas en 1853 por el Duque de Pastrana con el objetivo de establecer dentro de sus muros el cementerio de la población arenense, bajo las siguientes condiciones:

1ª Que a S.E. el Sr. D. Manuel Álvarez de Toledo y a los que de él vinieren se les ha de conceder sitio en referido cementerio para labrar un sepulcro si así lo dispusiere.
2 ª Que sobre la puerta principal de entrada de dicho lugar sagrado se haya de fijar y conservar precisamente las armas del Ducado de Pastrana de S.E.
3ª Que esta villa ha de satisfacer anualmente al otorgante en representación de S.E. o al administrador que lo fuere en adelante, una fanega de trigo.”

El Castillo del Condestable Dávalos fue catalogado como Monumento Histórico Artístico en 1931.
A lo largo de los años ha tenido diferentes usos, pero, a partir de los años 70, el patio de armas se viene utilizando como espacio multiusos para actuaciones culturales y festivas, y el interior de la Torre del Homenaje como museo, sala de conferencias y otros actos.

Arquitectura

Está formado por un gran cuadrado de unos 51 metros de lado y unas torres redondas o cubos en los ángulos de unos 16 metros de altura. En la fachada este se conservan dos garitas exteriores para letrinas. Estos servicios higiénicos orientan sobre la ubicación de los aposentos señoriales.
Refuerzan la seguridad tres contrafuertes a modo de torreones cuadrados, con estos se apuntalan los lienzos de la muralla. Todos los cubos y contrafuertes están coronados con almenas.
Al norte se alza la Torre del Homenaje, de unos 27 metros de altura, para reforzar la seguridad. Se defiende con matacanes, a modo de balcón con antepecho. En sus lienzos se abren ventanales góticos de arco escarzano y ventanales de estilo mudéjar de arco de herradura apuntado y columna ochavada; remarcado todo ello con alfiz.
En el interior, como en la mayoría de los castillos, el patio de armas aparece rodeado de las dependencias construidas: una para cocinas, cuadras y almacenes; otras para estancias del servicio; y en la planta alta, la residencia de los señores.
Reconstrucción y restauración
La Torre del Homenaje (convertida en museo y sala de exposiciones y congresos) así como su Adarve, se rehabilitaron el 29 de Julio de 2006.
Las estancias, cargadas de historia, están abiertas al público y, desde el recorrido del pasillo de la ronda o adarve, se otean vistas espectaculares de la ciudad de Arenas, su denso pinar y la altiva serranía de Gredos.
En el espacio interior que forman los grandes muros se ha instalado un graderío y un amplio escenario para la realización de actos culturales.